A veces, cuando estamos en medio de una etapa difícil, el presente parece eterno. Como si lo que vivimos hoy —la búsqueda de trabajo, la incomodidad en nuestro empleo, la sensación de estar perdidos— fuera a durar para siempre.
Este es solo un recordatorio, para ti y para mí: todo es transitorio, y esto también pasará.
Llegará ese trabajo que se alinea contigo. Te sentirás menos confundido. Te reinventarás. Volverás a conectar con tu energía, con tu propósito, con esa versión tuya que se siente plena. Y sí, probablemente el ciclo se repita más adelante. Pero ahora mismo, lo único que podemos hacer es confiar.
La vida siempre nos invita a vivirla desde dos lugares: el miedo o el amor.
Hoy quiero invitarte —y recordármelo también a mí— a elegir el amor. A tener fe en que el mañana puede ser más amable. A confiar en que vendrán días donde nos sintamos menos perdidos, más en nuestro centro, más auténticos y más expandidos.


Deja un comentario